El silencio roto del Turia
Parque fluvial del Turia. / GERMAN CABALLERO
El Parque Fluvial del Turia ha sido, históricamente, un oasis de paz. Un espacio donde el susurro del agua y el canto de los pájaros marcaban el ritmo de los días. Sin embargo, en los últimos tiempos, el parque afronta un grave problema de convivencia y sostenibilidad ambiental.
En verano y fines de semana el río se convierte en un hervidero humano donde grupos de personas se instalan dispuestos a exprimir el día, transformando la orilla en un campamento improvisado que va mucho más allá de las clásicas mesas, sillas plegables y tumbonas. Atrás quedaron las sencillas sombrillas; ahora el despliegue incluye carpas robustas, toldos extensos e incluso tiendas de campaña que delimitan verdaderos feudos familiares, coronados siempre por potentes equipos de música que compiten entre sí. En........
