Roig se merece una Euroliga
Juan Roig desde su butaca a pie de pista en La Fonteta / K. Forsterling
No hay hijo —salvo contadas excepciones— que no sienta gratitud hacia sus padres por el simple hecho de haberle dado la vida. Ese mismo sentimiento es el que une a la afición del Valencia Basket con Juan Roig. Porque el empresario valenciano no solo es el mecenas del club; ha sido el arquitecto silencioso de su crecimiento, el sostén constante en los momentos de dificultad y la figura que convirtió un sueño modesto en una realidad admirada en toda Europa.
Recuerdo perfectamente la primera vez que asistí a una Junta de Accionistas del club. Han pasado más de veinte años, quizá algunos más. Fue antes de un partido y apenas duró diez minutos. Allí se explicó con naturalidad que Juan Roig era quien........
