Bola más blanca que negra
Penélope Cruz, en su aparición en 'La bola negra'. / Levante-EMV
El caso de Maricarmen Abascal y el de La bola negra tienen un intríngulis inquietante: cómo se convierten en fenómenos casi globales. En el caso de la película, el resultado son salas llenas, compras de entradas con días de antelación y Los Javis y Lorca hasta en el último rincón. Es saludable ver los cines a reventar con algo que no es un blockbuster y que sea gente joven (muy joven en algunos casos) gran parte de la que acude. Evidentemente emerge eso que llaman FOMO, la necesidad de no quedar excluido de la mayoría. Pero no recuerdo algo así, tan exagerado y febril, con una película española y menos con una que aspira más a ser de autor (viene de cosechar premio gordo en........
