Un presupuesto también dice a quién se abandona
El presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, durante la presentación del proyecto de Ley de Presupuestos de la Generalitat para 2026 / Rober Solsona - Europa Press
¿Recuerdan aquella foto que circulaba por las redes sociales de un bar con un cartel en la entrada que decía “tenemos cerveza más fría que el corazón de tu ex”? Pues uno así debe haber puesto Pérez Llorca en la entrada del carrer Cavallers: “Tengo presupuestos más fríos que el corazón de tu ex”.
Con la que está cayendo, figurada y metafóricamente, y el president nos quiere colar el chocolate del loro. Le da igual que el personal sanitario esté burned out o que nuestros hijos e hijas estudien a 32ºC; en estos fríos presupuestos solo importan él, su futuro político y las concesiones a los proclamadores del odio.
Alguien le debería decir al compi de Mazón que, un presupuesto no es solo una tabla de números, una suma fría de partidas, capítulos y porcentajes. Un presupuesto es una declaración política. Dice qué considera urgente un gobierno, qué problemas decide mirar de frente y cuáles prefiere esconder bajo una capa de propaganda. Dice, en definitiva, para quién se gobierna. Por eso, más allá de la música triunfal con la que PP y Vox presentan sus cuentas, conviene mirar la letra pequeña.
El gasto real se queda en 26.051 millones de euros, un........
