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La tierra baldía (fragmento)

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14.02.2026

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Abril es el más cruel de los meses, cultivaLilas sobre la tierra muerta, juntaA la memoria y al deseo, revuelveRaíces apagadas con lluvia en primavera.Nos mantuvo abrigados el invierno, cubríaA la tierra de nieve olvidadiza, criabaUna vida pequeña con tubérculos secos.El verano, al llegar al Starnbergersee,Nos sorprendió con lluvia; paramos en la columnataY proseguimos a la luz del sol hasta el Hofgarten,Y tomamos café, y hablamos una hora.Bin gar keine Russin, stamm’ aus Litauen, echt deutsch.De niños, una vez que nos quedamos con el archiduque,Mi primo, él me llevó a pasear en trineoY yo estaba asustada. Marie, me dijo él,Agárrate, Marie. Y fuimos cuesta abajo.Ahí, entre montes, sí te sientes libre.Leo la mayor parte de la noche y me voy para el sur en el invierno.

¿Cuáles son las raíces que se aferran, qué ramerío creceDe estos pétreos cascajos? Hijo de hombre,No lo puedes decir, ni adivinar, pues conoces tan soloUna pila de imágenes quebradas donde golpea el sol,Y el árbol muerto ya no da cobijo, ni los grillos consuelo,Ni la piedra reseca el sonido del agua. SolamenteHay sombra bajo esta roca roja(Ponte bajo la sombra de esta roca roja),Y yo te mostraré una cosa distinta,Ya sea de tu sombra en la mañana, que a zancadas te sigue,O de tu sombra cuando cae la tarde, que se alza y va a tu encuentro.Yo te mostraré el miedo en un montón de polvo.      Frisch weht der Wind      Der Heimat zu      Mein Irisch Kind,      Wo weilest du?“Me diste por primera vez jacintos hace un año.Me llamaron muchacha de jacintos.”–Pero cuando, ya tarde, regresábamos del Jardín de Jacintos,Llenos tus brazos y húmedo tu pelo, no podíaNi hablar y me fallaron los ojos, yo ni muertoNi vivo, no sabía nada, mientrasMiraba al corazón de la luz, el silencio,Oed’ und leer das Meer.

Madame Sosostris, célebre vidente,Tenía un fuerte catarro. Sin embargo,Se le conoce como la más sabia de Europa,De mañosa baraja. Aquí está, dijo,Su carta: es el Marino Fenicio que se ahogó.(Esas son perlas que sus ojos fueron. ¡Mire!)Aquí está Belladona, la Dama de las Rocas,La dama de las situaciones.Aquí está el hombre de tres bastos, y aquí la Rueda,Y aquí el mercader tuerto, y esta cartaEn blanco es una cosa que lleva a sus espaldasY que me está prohibido ver. No doyCon el Ahorcado. Témale a la muerte por agua.Veo unas multitudes que caminan en círculo.Gracias. Si ve a la señora Equitone,Dígale que yo misma le llevaré el horóscopo.Una tiene que andarse con cuidado estos días.

Ciudad Irreal,Bajo la parda niebla de un mediodía de inviernoHabía tal multitud sobre el Puente de Londres, eran tantos,Nunca hubiera pensado que la muerte había deshecho a tantos.Suspiros infrecuentes y breves se exhalaban.Y la gente clavaba ante sus pies la vista.Cuesta arriba y bajando por la calle King William,Donde daba las horas Santa María WoolnothCon un sonido sordo al último tañido de las nueve.Vi a un conocido allí y a gritos lo detuve: “¡Stetson!¡Tú que estabas conmigo en los barcos de Milas!¿Ya retoñó el cadáver que hace un año plantasteEn tu jardín? ¿Florecerá este año?¿O su lecho la brusca helada echó a perder?Al Perro, nuestro amigo, aléjalo también,¡o si no, con sus uñas, lo sacará otra vez!¡Tú! hypocrite lecteur!–mon semblable,–mon frère!” ~

Versión de Hernán Bravo Varela.

La tierra baldía, de T. S. Eliot, serápublicada próximamente por el FCEEste fragmento se reproduce con su autorización.

Verso 20. Ezequiel, 2:7.V. 23. Eclesiastés, 12:5.V. 42. Tristán e Isolda [de Richard Wagner], vv. 5-8.V. 46. No estoy familiarizado con la composición exacta de la baraja de tarot, de la que obviamente me alejé por con- venir a mis intereses. El Colgado, figura de la baraja tradi- cional, sirve a mis objetivos de dos maneras: ya porque mi mente lo asocia al Dios Colgado de Frazer, ya porque lo aso- cio con la figura embozada en el episodio de los discípulos en Emaús, en la parte v. El Marino Fenicio y el Mercader aparecen más tarde, como también las “multitudes” y la Muerte por Agua que se cumple en la parte iv. Al hombre de tres bastos, miembro auténtico del mazo de cartas, lo asocio de forma muy arbitraria con el Rey Pescador mismo.V. 60. Cfr. [Charles] Baudelaire [en el poema “Los siete viejos”]:

Fourmillante cité, cité pleine de rêvesOù le spectre en plein jour raccroche le passant. [Hormigueante ciudad, ciudad llena de sueños donde el espectro diurno detiene al caminante.

Fourmillante cité, cité pleine de rêvesOù le spectre en plein jour raccroche le passant. [Hormigueante ciudad, ciudad llena de sueños donde el espectro diurno detiene al caminante.

Versión de Manuel J. Santayana.]

V. 63. Cfr. Infierno [de la Comedia de Dante Alighieri], canto III, vv. 55-57:

…sì lunga tratadi gente, ch’io non averei credutto che morte tanta n’avesse disfatta.[…tan largo séquitoque yo no imaginaba que la muerte hubiese destruido a tanta gente.

…sì lunga tratadi gente, ch’io non averei credutto che morte tanta n’avesse disfatta.

[…tan largo séquitoque yo no imaginaba que la muerte hubiese destruido a tanta gente.

Versión de José María Micó.]

V. 64. Cfr. Infierno [de la Comedia de Dante Alighieri], canto IV, vv. 25-27:

Quivi, secondo che per ascoltare,non avea pianto mai che di sospiriche l’aura etterna facevan tremare… [Aquí, a juzgar por lo que se escuchaba, no había más llanto que el de los suspiros con que se estremecía el aire eterno…

Versión de José María Micó.]

V. 68. Fenómeno que he notado con frecuencia.V. 74. Cfr. la endecha en El diablo blanco, de [John] Webster. V. 76. Cfr. Baudelaire, “Prefacio” a Las flores del mal. ~


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