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I
¿De qué dios balbucido
de qué distinto llanto
retrocedes y eres uno
y siempre el mismo?
Tal vez era la lluvia
que el lirio padecía
el cáliz que los campos
del sol al llanto se apuraba
Lamiéndolo una perra
templado lo dejó vencido
en un golfo de piedras
y en poderosa rima
de........
