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Tres poemas

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13.02.2026

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Olvidé mi lengua primera:canciones de cunaenroscadas al silencio

¿Existe una gramática universalde escalas e intervalosempolvándose en la infancia?

¿Existe una verdad absolutaun mecanismo innatocon sonidos de otro mundo

sílabas desconocidaspulsando en un rincónelemental de la consciencia

imposibles yade pronunciar?

Cada jueves jugamos en el parqueCada jueves el espacio entre dos postesse vuelve un sistema cerrado                        slang de imposible partitura              donde se esconde el nombre de lo inútilcomo se guarda en la memoria         el rostro de ciertos jugadoresvenerados en la infancia

Imposible descifrar         nuestro tejido de trayectosmagnetismo que atrae y aleja los cuerposformando triángulos hexágonos         líneas rectas y sinuosas

Polirritmia de pasos  voces         pitidos de silbatoLa ropa se llena de tierraTres o cuatro Maradonas         (en etapa cuádrica o esférica)se persiguen unos a otros:         grito hundido en el fangorespiración agitadadulce mareo serpenteando por la cancha

Somos los euclidianos         los de centrífuga perezasomos los del cuerpo                   revolcado por el cienosomos los rumiantes del balón

Todo comienza con un susurro de pisadas sobre la hierbaLas hojas crujen, el viento sacude la enramadaLos labios de la bruja tiemblan         sorben el filo del alientoun áspero succionar entre las grietaspenosa aspiración vibrando en las cavidades

Después la asfixia         como un acuoso deglutir de caracolaLa mujer recuerda su cabello arrancadosu piel hirviendo en aceiteborboteando como un caldo de legumbresLa voz revienta en astillas: rechina     estalla         lengua quebrada por el relámpago hasta volverse risa

Al fondo, la música creceintolerable

La bruja sigue su ensalmo gesticula         lanza un gritohiriendo la cáscara de la noche         donde habitan las maldicientes las lenguaraces

Los espectadores contienen la respiración         y el sonido se hunde:una tibia opresiónen la muda oscuridad de la pantalla


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