Hablar del arte hoy
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La última ordenación de la colección del Museo Reina Sofía, que muestra el arte de los últimos cincuenta años en España, propicia una reflexión encaminada a un asunto al que doy vueltas desde hace mucho tiempo: la falta de sintonía del arte con el mundo en que vivimos, que es cada vez mayor. En la visita al Reina, miraba los nombres y las obras expuestas y me preguntaba cuál le resultaría familiar a una persona de la calle. Un problema que no es de esta exposición en particular o del Reina, es solo es su manifestación más evidente, la que más nos afecta. Quiero decir que si le preguntas a un cartero, una administrativa o una profesora de matemáticas por el nombre de artistas y obras que conozcan (de los últimos cincuenta años), ¿a quién nombrarían? No lo sé. Después de veinticinco años de siglo, ¿qué artistas, acontecimientos y obras podemos recordar que formen ya parte de nuestra vida? Es difícil pensar en uno, especialmente si el arte no es tu profesión. La desconexión es enorme, creo yo. Pero me he animado a tocar el tema al caer en la cuenta de que, lo del Reina Sofía, solo es el síntoma de algo más grande, más profundo.
Nombres y obras son tan ajenos a lo que ocurre en el mundo, fuera del arte, que incluso el trabajo de un artista de la categoría de Juan Muñoz, que recientemente ha dialogado en el Museo del Prado con sus obras maestras, parece irrelevante fuera de su ámbito. No se le conoce, la gente no sabe de qué trata su trabajo y no es falta de información, es otra cosa. Es otro síntoma que afecta incluso a los nombres más ilustres de las últimas décadas.
En una charla reciente, también en el Prado, sobre la evolución de la crítica de arte en España, hemos podido........
