Han cantado bingo
El éxito de ventas de Han cantado bingo (Reservoir Books, 2025) confirma algo que muchos lectores intuíamos desde las primeras páginas: la literatura de Lana Corujo emociona. Que esta historia de infancia haya conectado con un público amplio no es casualidad; responde a una tradición viva y a una manera de contar que hunde sus raíces en la memoria insular y, al mismo tiempo, dialoga con grandes voces de la literatura española.
En el centro de la novela, una pérdida. Desde el comienzo late una infancia atravesada por la precariedad afectiva y la imaginación como forma de resistencia. En ese sentido, Corujo se inscribe en una genealogía canaria que podríamos considerar que comienza con Nivaria Tejera y llega hasta Andrea Abreu y otras escritoras posteriores: autoras que han convertido la niñez en un espacio de revelación, donde la violencia estructural y la belleza conviven sin filtros.
Como ocurría con El barranco (1959) de Nivaria Tejera y con la atmósfera densa de Panza de burro (2020) de Andrea Abreu, el paisaje en Han cantado bingo no es un simple escenario, sino una estructura simbólica que moldea la experiencia........
