El escarnio del razocinio
Todo comenzó con Rodríguez Zapatero, el señor de las joyas. Desde entonces se han reconstruido las «dos Españas», aunque muchas personas jóvenes ya ni las recuerden. La España a garrotazos pintada por Goya es lo que interesaba electoralmente: tensión, necesitamos tensión, le decía Zapatero al periodista Gabilondo. El alumno más aventajado del presidente leonés ha superado al maestro.
A Pedro Sánchez ya no solo le interesa la tensión, sino también las vísceras: que la gente vote desde las tripas y no desde el raciocinio. Ha sido hábil. Su banco de pruebas comenzó con la pandemia. Allí conoció que el pueblo es dócil y acata lo que se ordene. No importa que aquello en principio no tuviese relevancia alguna (en palabras del........
