Marisqueo de improbable futuro
El marisqueo y las mariscadoras van transformándose en una realidad histórica que se sostiene en la «cultura del carbonato cálcico» desarrollada desde los años sesenta del pasado siglo con la explotación de los bancos naturales de berberecho y almeja. Desde Testal y la Misela a O Bohído, desde los Lombos do Ulla a los parques de cultivo de Carril o Abanqueiro, o aquellos de O Pedrido y Placeres o Cesantes. Una cultura que, si bien se ha expandido bajo el amparo de la geografía y el marisco gallego, ha tenido que sostenerse en el producto importado.
Es cierto que los fenómenos naturales —sean lluvias, olas de calor o desembalses en bajamares—, junto con patógenos y contaminantes urbanos e industriales, han tenido un importante........
