Un hombre tranquilo
Por alguna razón, Luis De la Fuente siempre me ha recordado al personaje que interpretó John Wayne en Un hombre tranquilo. Metódico, calmado, amable, culto, y a la vez, fuerte —solo hay que ver sus hombros y sus brazos— y trabajando en el gimnasio diariamente con autodisciplina. Como un aviso a navegantes de que preferir evitar conflictos no implica no estar listo para ser un enemigo temible si llega el caso. Para los que no hayan visto la película —nominada a siete óscar—, se trata de un clásico de John Ford sobre un boxeador medio irlandés y medio americano, que regresa a su lugar de origen en un pequeño pueblo costero irlandés —que podría ser gallego— en busca de paz. Como en la vida real, las cosas no son tan fáciles como se imaginaba. Seguramente, cuando De la Fuente empezó su........
