Las testigas no prosperan
Hay una fuerte tendencia a formar femeninos de sustantivos masculinos terminados en -o que designan personas. Se puso de manifiesto, por ejemplo, a medida que la mujer se fue incorporando a profesiones que antes habían desempeñado solo varones. Pero hay nombres que se resisten. Algunos carecen de flexión de género, pero se emplean con determinantes masculinos o femeninos, según se refieran a hombres o a mujeres. Se trata de los nombres comunes en cuanto al género: el bebé y la bebé, este artista y esta artista, una joven y un........
