Las urnas castigan a los malos gobiernos
En 1996 Felipe González llegaba a las elecciones generales con claros síntomas de agotamiento de lo que en su día fue un exitoso proyecto socialista. La corrupción y los escándalos se convirtieron en una losa muy pesada. No en vano, González llevaba en la mochila los GAL, el caso Luis Roldán, el escándalo Mariano Rubio, las escuchas ilegales del Cesid, las tribulaciones del hermano de Alfonso Guerra y una situación económica marcada por el desempleo y una reconversión industrial salvaje que jamás se habría imaginado de un Gobierno de izquierdas. Las consecuencias de este cóctel acabaron con Felipe fuera de la Moncloa en marzo del 96, cuando Aznar se impuso con 156 escaños y puso el punto y final a 13 años de Gobiernos socialistas. La........
