Paz, casa, trabajo
Si no lo leo, no lo creo. Mientras A Coruña huele todavía al gas pimienta del miércoles por la noche, el «Paz, casa y trabajo» de Irene Montero se escurre de forma definitiva al recuerdo de Barrio Sésamo. No sé si por edad la exministra llegó a recibir las insondables lecciones de Coco, pero esa cucada con la que pretenden compensar su insensata capacidad para ponerse de acuerdo constata que Podemos se ha quedado políticamente atrapado en la fase oral.........
