Expectativas eclipsadas
La envergadura de la expectativa era de tal tamaño que resultaba imposible estar a la altura. Ayer, el que más y el que menos enjugaba una pequeña decepción tras el eclipse de nuestras vidas. Seguro que en la Edad Media un fenómeno así instalaba a la humanidad en el asombro absoluto pero hoy, tras haber vivido el technicolor, el sensurround, la reconstrucción de mi bisabuela muerta con IA, la realidad virtual y la pescadería de El Corte Inglés........
