Sánchez es reversible
La principal virtud de Sánchez es que es reversible. O sea, puede usarse del derecho o del revés, según convenga. En esa facilidad para mutar radica su éxito. Él lo llama cambiar de opinión. Es mítico aquello de que nunca se iría a la cama con Pablo Iglesias, hasta que se abrazaron y le dio una vicepresidencia. Aventurarse con qué hará, si convoca o no, es una operación de alto riesgo. Solo lo sabe Sánchez, pero nadie convoca unas elecciones para perder. Su entorno le dirá que es el momento. Que así se libra de la posible imputación del PSOE, que se acerca, y del espectáculo del juicio con jurado a su mujer. Pero Sánchez es muy capaz de comparecer y decir que ahora más que nunca hay que seguir en la lucha, desde la Moncloa, claro. Que es el elegido para sacar adelante unas medidas contra la vivienda. Que seguirá........
