Parques infantiles vallados
Estoy seguro que se debe a rigurosas normativas de la Unión Europea. Sé que lo hacemos para que no les pase nada a nuestros niños. Pero cada vez hay más parques infantiles acolchados y vallados. Parecen fuertes. Auténticos parques de bolas privados financiados con dinero público. Es casi imposible que les pase nada a los infantes. La nostalgia me lleva, ya sé que la nostalgia es un error y que existe el avance de las sociedades, a recordar aquellos parques en los que en los setenta nos despellejábamos las piernas. Aquellas rodillas sangrantes, sobre las que solo echábamos agua y algún escupitajo para que sanasen. Los codos, destrozados. Así volvíamos a casa. Claro que está fenomenal que los chavales se tiren por columpios casi sin inclinación. Que se columpien en unos tronos........
