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El proyecto de sometimiento recicla la JEP y Justicia y Paz, pero puede ser poco eficaz

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24.10.2026

Este es un espacio de debate que no compromete la opinión de La Silla Vacía ni de sus aliados.

Desde hace tres décadas, Colombia gestiona la violencia armada mediante leyes de orden público que cada gobierno prorroga y adapta. El gobierno de Abelardo de la Espriella busca extender la vigencia de la Ley 418 de 1997 por diez años mediante el proyecto de Ley 433 de 2026 Cámara (296 de 2026 Senado) e incluir normas para el sometimiento de “actores armados ilegales o terroristas”. Esta propuesta, ya aprobada en primer debate, debe tramitarse antes del 4 de noviembre de 2026, cuando vence la Ley 2272 de 2022. Más allá del despliegue militar del Gobierno, este proyecto revela el futuro de los mecanismos no militares para gestionar el conflicto.

El proyecto combina respuestas de procesos de paz anteriores bajo una tesis dudosa: que es posible desmantelar organizaciones criminales imponiéndoles condiciones de sometimiento con beneficios poco atractivos.

La nostalgia de Justicia y Paz

En su exposición de motivos y ponencia, el proyecto de ley reitera que no crea instituciones ni burocracia, ordena a las entidades existentes organizarse para estas labores y aclara que el Estado no suspenderá la acción militar ni la judicial.

Al tiempo que resalta su apego al imperio de la ley, el proyecto toma dos elementos de Justicia y Paz: la competencia investigativa de la Fiscalía General de la Nación y la pena privativa de la libertad en centro carcelario.

Sobre lo primero, el artículo 12C aprobado en la primera ponencia crea la unidad especializada para investigación y la judicialización de actores armados ilegales o terroristas que se sometan a la constitución y la ley, instancia en la Fiscalía General de la Nación que se encargaría de investigar estos delitos, siguiendo la regulación de la Ley 1908 de 2018.

Por su parte, el proceso de sometimiento queda condicionado a que las personas no sean privadas de la libertad o judicializadas, lo cual rememora algunas restricciones que tuvo al inicio Justicia y Paz, y que tuvo que ir reformulando para permitir el sometimiento de desmovilizados individuales, guerrilleros y otros actores inicialmente no........

© La Silla Vacía