Presupuesto de Abelardo pide cortar subsidios a los pobres en 40%
Cuando Miguel Gómez Martínez, el ministro de Hacienda, radicó el Presupuesto General de la Nación para 2027, no era claro quién perdía. El monto crecía: $634,9 billones, $89 billones más que el de 2026. El gobierno dijo que era un “sinceramiento”, que había que pagar más deuda y que había que recortar inversión.
La semana pasada el Departamento Nacional de Planeación publicó el libro de regionalización: el documento que dice, proyecto por proyecto, a qué departamento va cada peso y es el punto de partida para la negociación con los congresistas. La Silla Vacía revisó los renglones de la propuesta de regionalización inicial de los últimos cuatro años para encontrar dónde está el recorte.
Ese libro se lee con una advertencia que él mismo trae en la portada. El reparto por departamento es “preliminar e indicativo”. Es un techo de gasto que muestra las prioridades y puede cambiar con la ejecución. Lo que no es indicativo es cuánto recibe cada proyecto.
La conclusión es que la caída de la inversión le pega a los subsidios de energía, pobreza y vivienda que buscan ayudar a los más pobres. En su búsqueda de apretarse el cinturón, era el rumbo donde el gobierno De la Espriella puede recortar. En parte, esto se debe a que el gobierno Petro dejó amarrados, con vigencias futuras, varios proyectos de inversión que no se pueden tocar.
Ahora la negociación está en el Congreso. Ayer se presentó al congreso una ponencia que ratificó el mismo monto y tuvo pequeños cambios dentro de los rubros; ninguno cambia esta desagregación. Aunque varias proposiciones pedían cambiarlo, no pasaron.
La región Caribe es la más expuesta: el subsidio pesa el 41% de su inversión, más que en cualquier otra región, y está altamente representada en las comisiones económicas y en el corazón del presidente. El gobierno dejó un espacio para ceder ante estas peticiones. Parte del sinceramiento del gobierno era en realidad elevar la cantidad de deuda que realmente era necesario pagar para tener un punto de partida más fácil para el recorte.
Mucho del presupuesto lo dejó amarrado Petro
Como mostró La Silla, Petro pasó de ser el presidente con menos vigencias futuras a aprobarlas de forma récord en su último año. Se aprobaron 107 billones en vigencias futuras subió de $107 en doce meses. De esos, $46 billones le caen al gobierno de De la Espriella. Mucho de esto se ve en la inversión de este presupuesto.
Si se parten todos los proyectos según si están obligados por una vigencia futura en firme, por un contrato ya adjudicado o si son inversión corriente, que es la que el gobierno puede reordenar cada año, queda claro de dónde salió el recorte.
Lo comprometido sube $3 billones. Toda la reducción sale de la inversión corriente.
Amazonas y Putumayo son los departamentos que más suben, y es por estos proyectos obligados. El proyecto que más sube en la Amazonía es el de fibra óptica, que pasa de $110 mil millones a $388 mil millones y explica el 40% de todo lo que sube en esa región; sin ese proyecto, la región caería 14% en vez de quedarse........
