El primer presupuesto de Abelardo llega a “sincerar cuentas”, sin recortes
El primer presupuesto de Abelardo de la Espriella llegó sin motosierra y con grandes sorpresas. Miguel Gómez Martínez, el ministro de Hacienda, recibió una oportunidad inédita cuando el Congreso devolvió el proyecto de Presupuesto General de la Nación para 2027 que había radicado el gobierno de Gustavo Petro. Podía rehacer las cuentas del gobierno ante lo que Gómez describió como una “monstruosidad”, por su alto gasto en funcionamiento, pago de deuda y por ser “paupérrimo en inversión”. Ese presupuesto era de $575 billones.
Dos semanas después, Gómez radicó un presupuesto de $635 billones, 10% mayor, el segundo salto presupuestal más alto desde 2019. Además de borrar la promesa de austeridad, por lo menos inicialmente, la propuesta de presupuesto eleva los gastos de funcionamiento, de deuda, y corta la inversión.
La explicación para el giro de 180° es que tocó “sincerar las cuentas”. Gómez ahora afirma que el gobierno Petro dejó cuentas mal hechas, con billones de pesos de gastos ocultos y que se financian con billones más de nueva deuda. Este argumento apenas se empieza a debatir y a examinar de fondo. Más allá de eso, el nuevo presupuesto deja grandes preguntas sobre dónde está realmente el plan de recortes del gobierno que prometió reducir el tamaño del Estado. Tampoco está claro, al menos en el presupuesto, cuál será el alcance de la ley de austeridad que plantean para aumentar ingresos y reducir gastos.
“Ganaron un mandato para recortar el gasto. Decidieron aumentarlo con creces”, trinó Daniel Raisbeck, un economista libertario que estuvo en la campaña.
El ministro prometió recortar 20 billones y presentó 60 más
El 11 de agosto el Congreso hizo algo que nunca había hecho: le devolvió al gobierno el presupuesto para 2027 que había radicado Petro, por estar desfinanciado. El ministro de Hacienda, Miguel Gómez, prometió recortarlo en 20 billones.
Lo que radicó el 27 de agosto cuesta 59,3 billones por encima del de Petro y $88 billones por encima del presupuesto vigente de 2026. Ese sería el segundo aumento más grande desde 2019, solo superado por el del gobierno Petro en 2024, que criticaron muchos políticos, entre ellos el ahora vicepresidente José Manuel Restrepo.
Con ese presupuesto, el propio gobierno calcula que el déficit fiscal del Gobierno Nacional Central llegará en 2027 a 9,4% del PIB, el más alto desde la serie de datos que comienza en 1982.
El documento aclara que ese escenario “representa un diagnóstico transparente del desafío fiscal que enfrenta el país, pero no el resultado al que aspira el Gobierno nacional”. El del anterior presupuesto era del 6,7%.
Las razones del gobierno para el aumento
La primera es que no es gasto nuevo, sino gasto escondido. El comunicado de Hacienda, que bautiza el proyecto como “Presupuesto de la verdad”, dice que incorpora cinco rubros que estaban desfinanciados: $6,5 billones para pensiones, $2 billones para salud, $4,5 billones para salarios de funcionarios, $0,7 billones para universidades públicas y $9,6 billones para el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles. Suman $23,3 billones. El ministro Gómez sostiene además que los dos proyectos no son comparables: “Es como comparar peras con manzanas”. Porque, según el ministro, el proyecto de Petro era irreal, pues ignoraba muchos gastos escondidos.
Tres de esas cinco justificaciones cuadran con los datos: Trabajo, que es donde se giran las pensiones, sube exactamente........
