Perdió Cepeda, pero la izquierda debe avanzar
Ya sabemos que las elecciones colombianas dejaron a un ganador con un margen muy estrecho (hay 1% de diferencia entre Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda). Pero más allá de este y de los retos en términos de gobernabilidad que esto supone, propongo hacer un balance de la campaña de Cepeda y de los retos de la izquierda hacia el futuro.
Antes de empezar, resaltemos un hecho y es que, si bien no ganó, a Iván Cepeda le fue bien, pues por un lado obtuvo el 49% de los votos y, por otro, aumentó su votación en cerca de tres millones de personas con respecto a la primera vuelta). ¿Por qué no ganó? Hay una suma de errores que explican su derrota. El primero es que su campaña cometió el inmenso error de propagar la idea de que ganarían en primera vuelta, cuando ningún sondeo —salvo uno, propagandista y difundido por ese campo— le daba las mayorías absolutas. Señalemos que, desde la izquierda, criticamos este tipo de eslogans y de triunfalismos, tan propios del método Petro de gobierno, que consiste en decir muchas veces algo hasta hacer creer que esa es la realidad (propaganda o método Coué para autosugestionarse). El hecho objetivo es que Cepeda no tenía las mayorías y que tenía que buscarlas.
Entre la primera vuelta y el balotaje, Iván Cepeda intentó enderezar el rumbo, pero lo hizo muy tímidamente. Tardó en separarse de las teorías del fraude de Petro, tardó en buscar un acercamiento con el “centro”........
