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La derecha se juega su cara en segunda vuelta y también a su líder del futuro

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28.05.2026

Este domingo se sabrá cuál de los dos candidatos de la derecha enfrentará a Iván Cepeda en segunda vuelta. Es el escenario que proyectan la mayoría de encuestas y al cual, según el ponderador de La Silla Vacía, Abelardo de la Espriella, el candidato de “Firmes por la Patria”, llega 12 puntos porcentuales por encima de Paloma Valencia, la candidata del Centro Democrático. 

La competencia entre ambos fue primero cordial, con un Álvaro Uribe haciendo las veces de componedor. Pero devino en una guerra intestina en la que el abelardismo incluso atacó a Uribe y en la que el círculo del expresidente trató a Abelardo de traidor. “Los puentes no los rompo yo; los puentes los dinamitaron ellos hace rato”, dijo Paloma en Blu Radio. Abelardo, quien le dio juego a los ataques pero no los asumió a nombre propio, respondió: “Por Paloma, solo respeto y consideración”. 

El exministro uribista Fernando Londoño afirma que la disputa tiene un alcance más amplio. “Uribe se estaba jugando su última carta y la jugó mal”, dijo a la Silla Vacía. “Se enredó con lo de Miguel Uribe papá y cuando apareció el Tigre, se le llevó la derecha”. Una victoria de De La Espriella sería un golpe con consecuencias en la cara del futuro de este sector, agrega Alejandro Chala, de la Fundación Paz y Reconciliación, Pares: “Uribe trató de hacer la transición contenida, con una candidata de su partido, pero Abelardo creció y si gana sería el nuevo jefe de la derecha”.  

Pero solo si Abelardo gana la Presidencia, un condicional importante. Así quedó planteado por el candor de su esposa, Ana Lucía Pineda. “Si perdemos no pasa nada, porque ya tenemos una vida resuelta, vivimos maravilloso, trabajamos juntos, estamos en otro país”, dijo en una entrevista para Semana al lado del candidato. En ese caso, de nuevo, la oposición de derecha sería de Uribe.   

De La Espriella lanzó su candidatura en octubre pasado. Lo hizo en redes, cuando su propuesta de “El Tigre” y “Firmes por la Patria” apenas eran un piloto, en medio de un uribismo todavía aturdido por el asesinato del senador Miguel Uribe Turbay. Ya en noviembre, empezó a mostrar su viabilidad con un gran mítin de campaña en el Movistar Arena de Bogotá. En paralelo, el Centro Democrático desenredaba la pita para elegir su candidato. Lo consiguió cerrando diciembre, con una encuesta interna que ganó Paloma. 

Desde entonces, la competencia entre ambos se libró en los marcos del colegaje. Pero la luna de miel duró hasta marzo, cuando Paloma compitió en la Gran Consulta frente a otros ocho candidatos de derecha y centro, como oposición directa al penalista. El abelardismo intentó sabotearla pidiendo no votarla. 

Ahí el Centro Democrático jugó su estructura partidista y le dio un amplio triunfo a Paloma, convirtiéndola en una candidata viable con más de tres millones de........

© La Silla Vacía