Campaña de Paloma: núcleo uribista, inclusión del centro, y abierta a políticos
El corazón de la campaña de Paloma Valencia sigue encabezado por el expresidente Álvaro Uribe y el equipo del Centro Democrático. “El expresidente Uribe habla todos los días con Paloma y el equipo principal”, dice una fuente que pide no ser mencionada por no tener vocería. Sin embargo hay puertas abiertas en dos sentidos para una candidatura que busca ganar votos de centro y de derecha.
Primero, incluyendo temas programáticos y asesorías de los miembros de la Gran Consulta, varios de ellos exfuncionarios con trayectorias largas. Segundo, abriendo las puertas para los políticos que han sido críticos del gobierno de Gustavo Petro. “Somos una campaña abierta a todos los ciudadanos de todas las fuerzas políticas”, dijo Paloma.
Se trata de un proyecto aún en construcción, que empieza a ser atacado por la campaña de Abelardo de La Espriella por su inclusión de miembros de lo que el candidato tilda de establecimiento. “Somos los de nunca contra los de siempre”, afirma en un video.
Núcleo uribista, recubierto del equipo de Oviedo y la Gran Consulta
“La campaña la dirigen personas de la entraña del Centro Democrático”, dice la fuente cercana al uribismo que conoce el funcionamiento de la campaña de primera mano. Las decisiones las toman la gerente María del Rosario Guerra, Gabriel Vallejo, director del partido y Pedro Agustín Valencia, hermano de Paloma, con la adición de María Isabel Nieto, la gerente de la campaña de Juan Daniel Oviedo. Del resto de los otros siete candidatos de la Gran Consulta, en este círculo sólo está Enrique Peñalosa.
Es una fusión que apenas empieza, señalaron tres fuentes cercanas.
En el caos normal de las campañas, a ésta, se le suma que la campaña de Valencia pasó de ser la de un partido, a la de una coalición. Eso se está incorporando en lo programático y lo estratégico, hasta ahora con buen ambiente. Así se lo dijo a La Silla una persona del equipo de Oviedo que asistió la semana pasada a una reunión grande con el equipo de Paloma. “Fue súper, la reunión mostró que va a ser relativamente sencillo conciliar”, afirmó.
La fuente pidió no ser citada tampoco, por temor a indisponer a sus compañeros en este momento inicial. Afirma que “tenemos muchas coincidencias y un ambiente de apertura. “Insistimos en el hecho de tener en cuenta poblaciones, que vaya más allá de la inclusión, es decir, que en cada tema que lo amerite estén reflejados los informales, campesinos, población étnica, entre otros”.
Otra persona cercana a Oviedo nos dijo que van a realizar viajes juntos, pero que la idea es que cada uno siga desarrollando sus audiencias y que en un 70% van a estar en diferentes partes para maximizar los esfuerzos, manteniendo su estilo. “La campaña de Oviedo seguirá siendo irreverente y va a decir lo que piensa, sin lastimar al otro”, señaló.
En cuanto a mensaje, dijo una tercera fuente, que “estamos coordinados para transmitir correctamente el mensaje de la campaña presidencial que debe ser único y que le permita a Oviedo sumar para conquistar nuevos votos” para la candidatura de Valencia.
Sobre el resto del equipo que está en la coalición, la instrucción de Paloma es que la campaña “es una casa de puertas abiertas, tanto para las agendas como para los equipos”, afirma Claudia Jiménez, la jefe programática, quien se ha contactado con cada uno de los candidatos o sus delegados para incluir las propuestas “de su corazón”.
“Lo que sea complementario, si lo validamos con nuestros propios equipos programáticos, lo incluiremos sin problemas en nuestra agenda final”, agregó Jiménez, ex directora de la Asociación del Sector de la Minería a Gran Escala y quien fue directora programática en la segunda elección del expresidente Álvaro Uribe en el 2006.
A diferencia de otras campañas, la de Paloma-Oviedo no ha publicado un programa de gobierno. El día de la inscripción de la fórmula en la Registraduría entregaron las líneas generales en tres páginas, que daban cuenta que el programa está en construcción buscando reflejar una campaña que pasa de ser la del Centro Democrático a la surgida en la Gran Consulta donde los nueve candidatos compitieron el pasado 8 de marzo.
Los candidatos derrotados le dijeron a La Silla que han ido a hablar ellos o su delegado con Jiménez, la jefe programática, y que ha prevalecido la escucha. Anibal Gaviría considera importante que se incluyera su propuesta de acabar el llamado “gota a gota”, modificando la tasa de usura para que los colombianos puedan acceder a créditos formales y no someterse al estrangulamiento que viven muchos por cuenta de estos créditos fáciles, a tasas exorbitantes.
Enrique Peñalosa dice que él quisiera que se vieran reflejados tres puntos. El desarrollo en exportaciones del Caribe colombiano, “porque estamos más cerca que México de la Costa Este de Estados Unidos y no lo hemos aprovechado”; resolver el tema del déficit de la vivienda con un cambio del uso de la tierra; y sobre todo tener una especie de gerente anti trabas. “Para evitar que nos sigamos haciendo zancadillas” y quitar obstáculos como la consulta previa para realizar proyectos, como que se pueda explotar el oro que hoy se hace ilegalmente en gran escala y que “por ambientalismos falsos”, no se puede explotar de forma legal, dice el exalcalde de Bogotá.
Mauricio Cárdenas, ministro en varios gobiernos, señala que en campaña se hacen muchas propuestas abstractas y difíciles de cumplir, pero que él ofrece un programa concreto para que los colombianos que ganan hasta dos salarios mínimos puedan adquirir vivienda sin pagar una cuota inicial. “Está diseñado para aquellos que no tienen capacidad de ahorro. La idea es que haya un acuerdo entre bancos, constructores y familias, donde el gobierno aporte la cuota inicial de 50 millones y la familia lo vaya pagando por cuotas”, afirma el exministro de Hacienda de Santos.
El político del Nuevo Liberalismo, Juan Manuel Galán, quien coavaló la fórmula, dice que sus prioridades son la protección de la infancia, para asegurar que tenga la alimentación que permita el desarrollar su cerebro y afecto.
La tecnología en el manejo del Estado debe ser una prioridad para mejorar la productividad, dice David Luna, exministro de ese ramo. Manifestó que aplaude el manejo que le ha dado Paloma a la integración. “Lo que pasa normalmente luego que uno sale derrotado es que lo miran como un patito feo. Pero acá la apertura es real”, afirma.
El desenlace de esta unificación llega como la reconciliación programática de una división aún latente en el establecimiento colombiano entre Juan Manuel Santos y Álvaro Uribe. Sin embargo, cuando se aterriza en los detalles, va quedando en evidencia que las diferencias entre el uribismo y el santismo, excepto por el tema de la paz, son más personales que ideológicas.
La apuesta arriesgada de abrirle la puerta a la política tradicional
Buena parte de los políticos de partidos tradicionales todavía no se han decidido e incluso podrían quedarse quietos hasta la segunda vuelta. Algunos estaban acercándose al candidato más a la derecha de Paloma, Abelardo de la Espriella, pero si los nuevos vientos impulsan a la candidata de Uribe, el panorama puede cambiar.
“Son bienvenidos los conservadores, los liberales, los de Cambio Radical, los de U, los del Pacto Histórico, los de Mais, los petristas que están contentos y los arrepentidos”, dice Valencia en referencia a si aceptaría el apoyo de los logos con los que Federico Gutiérrez se hundió en el 2022 frente a la candidatura outsider de Rodolfo Hernández .
En un afán de mostrarse como outsider, De la Espriella dijo que no iba a aceptar políticos tradicionales porque: “Yo no puedo hacer las grandes transformaciones que Colombia necesita rodeado de los mismos de siempre”. Se trata de un viraje de Abelardo, quien ya ha tejido una alianza con Enrique Gómez, representante del linaje de Álvaro Gómez Hurtado, Mauricio Gómez Amín, cercano a César Gaviria presidente del Partido Liberal, entre otros.
La intención de Valencia de abrir esas puertas quedó plasmada en una primera instancia con el anuncio de una serie de adhesiones. Inicialmente se publicó una versión errada con sus integrantes, solo hombres, de un supuesto comité político. Sin embargo, fue desmentido por la campaña.
Sin embargo, han venido llegando adhesiones con vínculos estrechos con la política tradicional. Entre ellos, Felipe Córdoba, el ex contralor que buscó ser candidato del partido Conservador, y la excandidata presidencial de ese mismo partido, Juana Londoño. También llegó el excandidato por firmas Daniel Palacio, quien fue ministro de Interior de Iván Duque y fue del Centro Democrático, pero había lanzado una apuesta independiente de derecha a la presidencia.
Las adhesiones de grandes logos o expresidentes no se han dado. El partido Cambio Radical aplazó la decisión sobre su quehacer para después de Semana Santa, le dijo un político de Cambio Radical que no quiso ser identificado a la Silla Vacía. Por la sede de Valencia ha pasado Enrique Vargas Lleras, según presenció La Silla. Pero el ala costeña dominada por el Clan Char parece más inclinado a De La Espriella.
En el partido Liberal aún no definen si dejar en libertad a sus votantes o ir en bloque, pero ya tienen emisarios en las dos campañas: Mauricio Gómez Amín en la campaña de De La Espriella y Miguel Angel Pinto con Valencia.
Los conservadores estarían divididos. Los Díaz Mateus, que son fuertes en Santander con gobernador, senador y representante a la Cámara, estarían más a favor de irse con Paloma. Lo mismo que la representante Londoño, de Caldas.
Una preocupación central alrededor de cómo se están marcando las diferencias alrededor de este tema entre Valencia y De la Espriella es cuidar que la rivalidad y pullas entre las dos campañas de la derecha no se trasladen al ámbito personal y cree grietas difíciles de remendar para segunda vuelta. Ahí, afirma una persona cercana a Uribe, será clave el rol del expresidente: “Uribe no va a permitir que se agredan e incluso si Abelardo lo critica a él o a Paloma, no va a contestar”.
