La radicalización abelardista que llevó a Didier Blanco de la comedia banal a la UNP
Detrás de Didier Blanco hay más que el mensaje de redes que lo ha hecho el nombramiento más controversial de Abelardo de la Espriella hasta ahora. Como activista de Defensores de la Patria escribió que quería que La Silla Vacía fuera un medio impreso para “limpiarse el culo” con Petro, Cepeda, Santos y el Centro Democrático. Entre sus varios oficios, Blanco ha sido comediante sin mucho éxito.
Ibaguereño de 46 años escogido por Abelardo De la Espriella para dirigir la Unidad Nacional de Protección, UNP, graduado de derecho y psicología, también fue espía, poligrafista, contratista público, político tradicional, político de centro, influencer y, desde hace apenas ocho meses, abelardista radical.
Su mayor experiencia en un cargo público fue como detective del DAS hace más de 15 años. Ahora llega a dirigir una entidad de 2,6 billones de pesos anuales, que protege a 12 mil personas en Colombia, a muchos de los cuales él insultó como activista. Desde políticos hasta líderes sociales. Por eso varios congresistas, incluyendo del Centro Democrático, le han pedido al presidente electo reconsiderar un nombramiento que no ofrece garantías.
Nunca he sentido garantías con el actual director de la UNP y con este tipo de cosas será muy difícil sentirlas con el señor Didier Blanco.Como digo siempre, es mejor andar solo que mal acompañado. https://t.co/yPfXV35DCn— Daniel F. Briceño (@Danielbricen) July 25, 2026
Nunca he sentido garantías con el actual director de la UNP y con este tipo de cosas será muy difícil sentirlas con el señor Didier Blanco.Como digo siempre, es mejor andar solo que mal acompañado. https://t.co/yPfXV35DCn
Consultado para este perfil, Blanco se disculpó por sus comentarios pasados. “Gracias por escribir y de paso indicarte como parte de La Silla Vacía que pido disculpas por los trinos, simplemente eran parte de un rol como activista que cesó al momento de la designación del señor presidente”. Blanco remitió preguntas adicionales a la jefa de prensa de De la Espriella, quien no respondió a los mensajes de La Silla.
Igual, sus trinos y videos controversiales, siguen alojados en la web.
Su perfil, reconstruido tras hablar con cuatro fuentes cercanas, revisar su historial empresarial y decenas de sus videos como influencier y activista político, pinta el arco de los nunca de De la Espriella. Un debutante en la alta política, de una ciudad intermedia de la región andina, que ascendió por su versatilidad e influencia digital.
Un hombre que estuvo en el lugar correcto, y se montó en la ola ganadora de indignación contra la izquierda que acompañó la campaña de Defensores de la Partria, compuesta por recién llegados que hoy, desde varios altos cargos en el gobierno, tienen la misión de ser las bases de la nueva derecha que subió al poder en Colombia.
“Voté por Duque pa’ que no ganara Petro, voté por Rodolfo pa’ que no ganara Petro. Ambos sin gustarme. Dije no más”, afirma en un video.
Didier Blanco nació en Ibagué en 1980 en una familia de estrato medio. Hijo de un empleado bancario que logró pensionarse en el Seguro Social y de la señora de los tamales del barrio Varsobia. Dos hermanas. Soñaba con ser futbolista profesional.
“Jugué hasta los 17 años a nivel competitivo en Cooperamos Tolima. Mi papá siempre me dijo que si llegaba a los 17 años y no jugaba profesional buscara el estudio. Y busqué el estudio”, comentó en una entrevista en la Universidad del Tolima.
Cooperamos fue un equipo de la década de 90 que compitió en la categoría de ascenso del fútbol colombiano y buscaba ser el rival regional del Deportes Tolima. Ya no existe.
Terminó bachillerato en el tradicional colegio Inem en 1997 mientras hacía tamales y rellenas con su mamá para generar ingresos a la casa. Y 11 años después se graduó como sicólogo de la Universidad Antonio Nariño. Estudió su primera carrera mientras trabajaba como agente del Departamento Administrativo de Seguridad, DAS.
“En el 2000 tuve la oportunidad de hacer un curso-concurso para entrar en el Departamento Administrativo de Seguridad, DAS. Ahí me metí en una convocatoria interna para estudiar poligrafía, lo que se conoce comúnmente como el detector de mentiras, y allí en el 2009 renuncié”, dijo.
Entre el 2000 y 2009 hizo labores de inteligencia, de agente encubierto e incluso como escolta de un alcalde. Era la época en la que el gobierno Uribe intentaba retomar el control territorial y el DAS tenía un rol de clave. Por las carreteras del Tolima, para entonces, había retenes seguidos de la guerrilla y los paramilitares.
Como escolta de ese alcalde de Ibagué se interesó por lo público. Dijo que fuera del DAS podía ganar más y mejor. Terminó el estudio de poligrafía por internet y montó una empresa que se llama........
