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De petrista a abelardista: el giro de Germán Calderón, abogado de la campaña De la Espriella

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26.01.2026

La crisis social y económica que atravesó Colombia por el colapso de DMG y otras captadoras ilegales de dinero puso a Abelardo de la Espriella y a Germán Calderón en aceras opuestas. Mientras De la Espriella defendió a David Murcia y su negocio piramidal, Calderón recibió y tramitó las denuncias de unos 30 mil ahorradores estafados en otras captadoras y no pudo rescatar ni un peso.  

Dieciocho años después, Calderón es el escudero jurídico elegido por De la Espriella para defender su campaña. Su rol no es solo legal, sino reactivo: se encarga de atacar a medios de comunicación (incluida La Silla Vacía) y columnistas que investigan el pasado del candidato, resaltando episodios como el de DMG.

Calderón lidera y difunde una narrativa falsa de que los medios y columnistas que escriben sobre el candidato mienten o lo hacen como parte de una agenda progresista y política internacional financiada por el filántropo George Soros.  Pero hasta hace poco, el abogado huilense era un promotor de esta agenda trabajando para Susana Boreal, una congresista del Pacto Histórico; o pidiendo pista para hacer parte de la paz total de Petro. 

El giro de Calderón choca incluso con su entorno familiar. Su hijo, el abogado e historiador Sebastián Calderón Pedroza, es un reconocido activista de paz y cofundó Extituto, una organización civil de incidencia política y construcción de paz que tiene como aliado a fundaciones de Soros.

Juan Carlos, hermano de Germán, es veedor y está denunciando que las firmas que avalan la campaña de la Espriella tienen irregularidades. 

Calderón ha dicho públicamente que tiene dos aspiraciones personales: ser magistrado de la Corte Constitucional o procurador general de la Nación. Las dos pueden ser realidad con un presidente amigo. 

El abogado no contestó preguntas de La Silla enviadas por escrito. 

Germán Calderón buscó fallidamente la plata de los afectados de las pirámides cuando tenía 40 años. Llegó a ese cargo como agente interventor de la Superintendencia de Sociedades, entidad a la que el gobierno de Álvaro Uribe Vélez le dio poderes para atender el reclamo de miles de colombianos estafados. 

Además de la carrera de derecho, Calderón había hecho dos especializaciones en ciencias económicas y constitucional, una de ellas en la Universidad Nacional.

Como interventor en la Supersociedades estuvo hasta 2012. Tuvo que atender las denuncias de afectados de tres pirámides en Bogotá, Zipaquirá y Montería. En las tres fue poco lo que pudo recuperar. 

Ese año, Gustavo Petro ganó la Alcaldía de Bogotá y lo contrató como asesor jurídico. El abogado tenía un vínculo reciente en la izquierda porque también había asesorado a la alcaldía de Samuel Moreno en 2009. 

Varios de los hermanos Calderón, que son 12, trabajaron con la Alcaldía de Petro. Juan Carlos, el menor, fue contratista en la Dirección de Bomberos. Petro, dicen dos fuentes que estuvieron con él en esa Alcaldía, vio en Germán un constitucionalista destacado y un defensor de ideas progresistas. 

Ese vínculo se estrechó cuando la Procuraduría de Alejandro Ordóñez sancionó y destituyó a Petro por el lío de las basuras. Calderón se ha arrogado la idea de que fue él el que se inventó la tutelatón con la que Petro volvió al cargo. 

Sebastián Calderón, hijo de Germán y quien para esa fecha era estudiante de derecho, firmó una de las tutelas que se fallaron a favor del regreso al cargo de Petro. Las peticiones argumentaban que Ordóñez había violado el derecho a elegir y ser elegido de quienes votaron por Petro y que la Procuraduría no podía despojar de sus cargos a los elegidos por votación popular. Tesis que Petro sostiene hasta el día de hoy. 

Germán ha contado en círculos internos que en realidad el autor de la tutela fue él y que dejó que su hijo firmara porque él era asesor de la Alcaldía. En público le ha dado todos los créditos. 

Al retornar al cargo, Petro les pidió a sus secretarios más cercanos tener más en cuenta al constitucionalista Calderón. De hecho, el abogado pasó a ser uno de los contratistas mejor pagados de la Alcaldía. Ahí estuvo hasta 2015. 

Entre el paso de la Supersociedades y la Alcaldía........

© La Silla Vacía