Paloma arranca débil en el Caribe, y busca compensar con los tradicionales
Cada vez que Álvaro Uribe visita Barranquilla dice que la ciudad es su “novia esquiva”. Con los resultados de la consulta de su candidata Paloma Valencia, la frase podría aplicarse a todo el Caribe, una de las regiones donde peor le fue al uribismo, en contraste con su éxito en otras zonas del país.
Eso ha encendido las alarmas en el uribismo caribeño por la disputa con el aspirante Abelardo de la Espriella por el segundo cupo a la segunda vuelta. Paloma y Abelardo se disputarán los votos del antipetrismo en una región que se ha convertido en un fortín petrista y que ha puesto alrededor del 20 por ciento de la votación en las últimas tres presidenciales.
Para que Paloma le gane a Abelardo el cupo a segunda vuelta tiene que crecer considerablemente en el Caribe, o sino debe compensar esta brecha electoral en otras zonas del país donde el uribismo está fuerte, como Antioquia y Bogotá.
La apuesta del uribismo pasa por crecer a través de los partidos tradicionales que están llegando a la campaña, como el Conservador y La U, que aún con el desprestigio que cargan, han demostrado ser relevantes en el Caribe. Pero dependerá de qué tan comprometidos estén con Paloma Valencia y de si clanes políticos significativos no van en contravía de las decisiones de sus partidos, como ya se ha empezado a ver.
“Si se la juegan a fondo los parlamentarios con sus mandatarios, se le puede hacer una pelea con Paloma. Si el apoyo de los parlamentarios es de dientes para fuera, en el Caribe no hay nada que hacer”, dice un político del Centro Democrático, que prefirió no ser citado para hablar con transparencia de la compleja situación.
La novia esquiva del uribismo
En un evento en Barranquilla de apoyo a Paloma Valencia de cara a la consulta, el expresidente Uribe volvió a hacer referencia a la “novia esquiva”. “Yo soy persistente y resignado. Si (Barranquilla) se enamora de Paloma, yo acepto mi pena”, dijo Uribe ante el auditorio barranquillero.
Pero no solo Barranquilla siguió siendo esquiva, sino que en todo el Caribe la relación empeoró. Eso se ve en los resultados de la lista al Senado del Centro Democrático. En 2026 sacó 250 mil votos en el Caribe, 80 mil menos que los que había sacado en 2022. Un decrecimiento del 24%
Eso contrasta con lo que pasó a nivel nacional, donde el partido pasó de 1,9 a 3 millones de votos. Un crecimiento del 57%.
Los resultados de Paloma también fueron flojos en la región en comparación con lo que sacó Iván Duque en la consulta de 2018. Paloma sacó 387 mil votos, mientras que Duque obtuvo 718 mil, cerca del doble.
“El Caribe ha sido tradicionalmente una región libertaria, y ese lenguaje de ricos contra pobres donde han encasillado al uribismo nos ha hecho mucho daño”, dice una fuente del Centro Democrático. Añade que “en el gobierno de Duque tampoco se nombraron........
