Una defensa de la Constitución de dientes para afuera
Muchas personas votaron por Abelardo de la Espriella porque temían por la Constitución de 1991. Mientras que hasta pocos días antes de la primera vuelta la convocatoria a una asamblea constituyente fue una de las banderas de Iván Cepeda, el hoy presidente de la República se comprometió a defender la Constitución. Esto a pesar de que algunas de sus posturas, como la de destripar a la izquierda o eliminar a la JEP, iban en su contra. Entre millones de colombianos, sin embargo, pudo más el miedo a que se extendiera por otros cuatro años la deriva autoritaria que instaló el expresidente Petro.
Una vez electo, De la Espriella tranquilizó a quienes no votaron por él, e incluso a una parte de sus votantes, cuando afirmó que sería el presidente de todos, que respetaría la Constitución y que quienes piensan distinto no tienen que temer. Desde que asumió la Presidencia, ha reiterado estas promesas. Sin embargo, muchas de sus decisiones y actitudes durante sus dos primeros meses de gobierno contradicen lo dicho.
Lo más preocupante, sin duda, tiene que ver con la relación que está estableciendo con los medios de comunicación. Aunque suene a lugar común, la libertad de prensa es fundamental en un régimen democrático e indispensable para la rendición de cuentas e integridad pública. La directiva presidencial que previene a los altos funcionarios del Estado de dar declaraciones, entrevistas o ruedas de prensa dificulta el cubrimiento de la prensa de las acciones del Estado. Algunos dirán que pueden recurrir al derecho de petición, pero este mecanismo........
