Trek versus Ferrari
No derramé ni una lágrima cuando ocurrió el reciente escándalo en el concesionario de venta de Ferrari en Bogotá. Sí: es lamentable que quienes aspiraban a ser propietarios de estos carros deportivos italianos hayan pagado por adelantado porque, quizás, nunca los vayan a recibir. Pero, para mí, un Ferrari menos en las carreteras colombianas es una amenaza menos.
Lo digo como ciclista. En las últimas tres décadas he recorrido en bicicleta miles de kilómetros por Estados Unidos, Argentina, Cuba, Irlanda, Tailandia y muchos países más. Sin embargo, nunca había estado realmente al borde de la muerte sobre mi bicicleta hasta hace apenas unas semanas, aquí mismo, en mi patria adoptiva: Colombia.
Mientras subía por una empinada carretera por las montañas de Guasca, un Ferrari verde limón cruzó la doble línea amarilla e invadió el carril contrario para adelantar a toda velocidad a otros dos Ferrari. Pasó a metros de mi bicicleta de ruta Trek. Cuando el conductor, sonriente y con gafas de sol, desapareció tras una curva, le lancé una maldición de cuatro letras en inglés, una palabra que empieza con la misma letra que “Ferrari”.
¿Recuerdan “Ford v Ferrari”, la película de 2019 sobre los equipos de carreras........
