El otro Abelardo
Por: Alejandro Lloreda.
Hasta hace unos años, cuando alguien se refería a ‘Abelardo’, hablando de política colombiana, muy seguramente se refería a Abelardo Forero Benavides, el intelectual y político liberal de Facatativá que falleció en el 2003.
Hoy en día Abelardo no es muy conocido. Algunos lo pueden recordar por ‘El pasado en presente’, el programa de historia que presentaba con Ramón de Zubiría. Yo no tengo la edad para haberlo visto, pero cuando comenzamos Déjà Vú, el podcast de historia que ya cumple tres años en La Silla Vacía con Luis Guillermo Vélez, alguien nos preguntó, mamando gallo, si estábamos tratando de emular a Abelardo y de Zubiria, y busqué unos clips viejos en YouTube. Ese fue mi primer encuentro con el otro Abelardo.
La Universidad de los Andes acaba de publicar sus memorias bajo el título de ‘Colombia, un drama’, un título flojo para una joya de libro. El subtítulo, ‘Memorias de un pacifista en un país en llamas’, es mejor, y da pistas de por dónde va la cosa. El libro es un relato golpe a golpe de la crisis política entre el 9 de abril de 1948 y el golpe de estado del 13 de junio del 53: los cinco años cruciales en qué la democracia colombiana colapsó.
En general, la calidad de las memorias políticas es inversamente proporcional a la importancia de quien las escribe. Las memorias de los expresidentes son soporíficas. Se van páginas y páginas en justificar lo que hicieron o dejaron de hacer. Las obras selectas de Iván Duque se extienden a cinco tomos, -no me quiero imaginar las completas-, y las de Petro van en diez. Muchas – ¿la mayoría? – no son escritas por ellos mismos. En alguna entrevista radial felicitaron a Camilo Gómez por las memorias de Andrés Pastrana y le preguntaron si Pastrana ya las había leído.
Las mejores memorias políticas están escritas por las personas que, como Abelardo, están suficientemente cerca a la acción, –in the room where it happens, como dice el musical de........
