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Panel de votantes: Así cambiaron sus emociones con las consultas

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20.03.2026

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Panel de votantes: Así cambiaron sus emociones con las consultas 

El 8 de marzo, el país votó. Y los siete participantes del Panel de votantes de La Silla Vacía y Extituto también. Son votantes de distintos géneros, edades, estratos y regiones que, en conjunto, representan el censo electoral. A menos de dos meses de la primera vuelta presidencial del 31 de mayo, cuentan cómo les cayeron los resultados del Congreso y las consultas interpartidistas, qué piensan de las fórmulas vicepresidenciales y, sobre todo, cómo están emocionalmente de cara a la primera vuelta.

Lo que muestran es que sus percepciones siguen moviéndose. Algunos ratificaron sus preferencias. Otros las cambiaron. Pero casi todos coinciden en algo: todavía hay mucho por ver.

“Sigo fiel a lo que creo y pienso”

Jorge Vélez. 22 años. Estudiante de Ingeniería Civil. Vive en Cartagena (Bolívar). 

Jorge se ve reflejado en la candidatura de Abelardo De La Espriella. Se define como “una persona muy conservadora, muy de derecha, con principios cristianos y católicos”. Hijo de un militar retirado, asegura que sintió “mucha emoción” cuando se enteró de que José Manuel Restrepo sería su vicepresidente. “Sentí patriotismo, alegría y esperanza”.

Un seguidor fiel del Centro Democrático, votó en la consulta por Paloma Valencia. Pero Jorge no contempla apoyarla para la segunda vuelta. Sobre todo desde la llegada de Oviedo. “No estoy juzgando su condición”, dice refiriéndose a su orientación sexual. A Jorge le preocupa que “ha promovido una agenda Lgbt no solo entre adultos sino también entre niños”. Eso le genera “un poco de tristeza”. “Siento que el Centro Democrático perdió ideales para ganar votos”, dice Jorge. 

Además, le parece que en las últimas semanas el discurso de la exsenadora ha pasado a ser “más pacífico”. Algo que interpreta como parte de una estrategia para mostrarse menos radical frente a Cepeda. Pero lo que otros considerarían una movida para capturar al centro, Jorge lo llama “tibieza”. Esta nueva versión de la candidata le recuerda un poco a Iván Duque. Alguien que “tenía buenas ideas, pero que perdía fuerza en temas como seguridad”.

Su candidato sigue siendo De La Espriella. “Sé que muchas personas que conozco no salieron a votar y que van a votar por Abelardo”, asegura. “Hay otras que votaron por Paloma —como yo, como mi papá y muchas personas— pero en primera vuelta van por Abelardo”.

Jorge se toma en serio los cálculos de la campaña porque la siente como una causa propia. Cree que “Abelardo perdió una oportunidad” al no aparecer en un tarjetón el 8 de marzo. “Sí hizo un trabajo político”, destaca. “Porque de una sola puntada sacó cuatro senadores con Salvación Nacional, pero quizás tiene que llegar a muchas más personas”. 

¿Su conclusión? De La Espriella “sí tiene un buen capital de votos, pero tiene mucho trabajo por delante”. Trabajo al que le suma José Manuel Restrepo, un hombre que, según Jorge, le transmite “firmeza y carácter”. Él, por su parte, intenta hacerle campaña en Cartagena. “Es una tarea sencilla no para beneficiar a ninguna campaña política, sino al país. Quiero que gane Abelardo porque siento que es la mejor opción para sacar a Colombia del hueco en el que está.”

“Aquí no ha pasado nada”

Álvaro Galvis. 74 años. Pensionado. Vive en Bogotá.

Cuando habla del 8 de marzo, Álvaro dice que no siente nada. “Aquí no pasó nada”, insiste. Admite, eso sí, que su círculo de familiares y conocidos está más tranquilo. La votación de Paloma les dio un respiro. “Algunos de mis amigos, los del chat del colegio, los de los chats comunes que tenemos con mi mujer, todos se sintieron aliviados”, cuenta desde su apartamento al norte de Bogotá. 

Su frialdad no es apatía. Es la emoción de quien ha vivido de cerca las campañas políticas desde los ocho años y que ha aprendido, a punta de decepciones acumuladas, a no entregarse. Tal vez por eso se inclinó por el voto útil. Votó por Paloma porque se perfilaba como la ganadora y quería que triunfara con “una buena diferencia de los demás”. Votó por el Centro Democrático al Senado “simplemente para que haya un cuerpo importante de senadores más o menos alineados con la misma cosa”. Ni siquiera revisó la lista. “No tengo ni idea, no me molesté en mirar”, dice sin pena. “Voté por lo que yo bauticé, para delirio de mis sobrinos, como la........

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