Resolver la pregunta por la educación
En la campaña presidencial actual hemos escuchado hablar de empleo, de productividad, de “habilidades para el siglo XXI” y de la economía que heredará quien suceda al actual presidente. Pocas veces, casi nunca, escuchamos la pregunta que está debajo de todas estas categorías: ¿para qué educamos? Educar es, por definición, una actividad orientada a un fin: no se educa “en general”, sino siempre hacia cierto tipo de persona, cierto saber y cierto modo de vivir y convivir. Y la pregunta por la finalidad es anterior a la del método. No es posible juzgar si una reforma educativa es buena sin saber para qué sirve, ni decidir qué enseñar y cómo evaluar sin haber respondido para qué educamos.
El problema es que en nuestro debate público ganó, sin contradictor, una sola respuesta: la educación como inversión en capital humano. Formar para el empleo, dotar de competencias útiles........
