La campaña que la rompió
La campaña que la rompió a Colombia. Porque esta, la del 2026, no es una campaña difícil; es una campaña sucia hasta la podredumbre.
No es solo la dureza del debate, que es natural en democracia; es la degradación del lenguaje, la banalización del insulto y la sustitución de las ideas por ataques personales lo que está marcando estas semanas previas a las elecciones. Esto ya no es confrontación política: es una pelea de trincheras donde el objetivo no es convencer, sino destruir.
El enfrentamiento entre las campañas de Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia es, quizás, el ejemplo más evidente de ese deterioro. Lo que comenzó como una disputa por el liderazgo dentro de un mismo sector político terminó convertido en una escalada de agresiones, videos insinuantes, acusaciones cruzadas y estrategias........
