Somos Perú: ¡dejar hacer, dejar pasar!, por Marianella Ledesma
Uno de los legados que dejó el gobierno de Fujimori, son los llamados “vladivideos”, como una prueba irrefutable de los actos de corrupción que se tejen desde la actividad política; antes de ello, se construía un tufillo de excusas para justificar las grandes fortunas que obtenían muchos funcionarios públicos cuando dejaban el poder.
En estos días, la prensa ha difundido videos en los que se aprecia a José Jerí (quien ejerce la función de presidente de la república) ingresando a una chifa, en horas de la noche, cubierto con una capucha deportiva, buzo y morral en mano. El encuentro era con el empresario chino Zhihua Yang, quien es un proveedor del Estado, en diferentes contrataciones.
Esa imagen, sobre la visita y la vestimenta de Jerí, se le asocia en el imaginario popular a la de un raquetero, y que según el diccionario ASALE, se le atribuye “a la persona que vive de fraudes y engaños, de hacer negocios sucios e ilegales.” Consultada a la IA, sobre este tipo de vestimenta, que usan los raqueteros, nos dice que se trata de personas que buscan pasar desapercibidos, por ello, “es común el uso de casacas con capucha (poleras/hoodies) y buzos que permiten agilidad, además, predominan las zapatillas deportivas.”
Jerí en su condición de congresista, ha estado vinculado a sospechosos actos de criminalidad; hay que recordar la denuncia por violación sexual que fue archivada luego por Aladino Gálvez, cuando regresó al Ministerio Público como Fiscal Supremo; además, la prensa hace referencia a la investigación por desbalance patrimonial, en el periodo que ejercía la Comisión de presupuesto del congreso; incluso, su propio colega, el congresista Anderson, lo sindica como un alto lobista; así como sus vinculaciones con empresas chinas Tengda Cerámica, América Capón SAC,........
