Y mientras tanto… el país que ganó
Hay temas que avanzan por debajo del ruido, como corrientes que no hacen espuma, pero sí cambian el cauce. Por eso comienzo esta serie de columnas: para mirar aquello que no siempre ocupa titulares y, sin embargo, ya está reordenando al país. Cambios sociales, económicos y culturales que ocurren mientras la conversación pública mira hacia otro lado. Empiezo por uno que debería estar mucho más en el centro del debate de los candidatos: el país que siente que ganó.
Mientras la política se consume entre encuestas, nombres propios, escándalos de temporada y la tarea casi automática de desmentir o defender al Gobierno Petro, queda intacta una pregunta más importante: ¿qué parte de Colombia siente que, esta vez, algo sí se movió a su favor? No hablo de que este haya sido el primer gobierno en ofrecer alivios concretos, porque no lo es. Colombia conoce desde hace años subsidios, transferencias y programas sociales. Hablo de otra cosa: de la mezcla entre mejora material y reivindicación simbólica. De la sensación, para ciertos sectores, de que esta vez no solo llegó alguna ayuda, sino también un discurso de poder que les dice que existen, que cuentan y que merecen ser defendidos.
Ese país no es pequeño. En 2024, 31,8% de los colombianos estaba en pobreza monetaria y otro 30,5% en situación de........
