El verdadero poder
Sofía abrió los ojos tras doce días de oscuridad y no encontró paz. Encontró una angustia que le apretaba el pecho al no reconocer su propia vida. En ese hospital la existencia dejó de ser un plan a futuro para convertirse en el asombro por el aire que entra en los pulmones. No se sentía curada. Sentía tan solo el alivio de respirar.
Antes de ese silencio ella ya caminaba en un coma consciente. Cumplía con rigor la lista de mercado que impuesta a los adultos exitosos. Colegio. Intercambio. Carrera. Especialización. Maestría. Carro. Casa. La prisa por cumplir expectativas ajenas terminó por silenciar el sentido propio.........
