Una desazón después de la otra, por Jorge Bruce
El título de la película de Paul Thomas Anderson –“Una batalla después de la otra”– me permite graficar una sensación insidiosa que muchos sentimos con este nuevo Gobierno. Lo que temíamos fuera un régimen autoritario, al estilo de la dictadura de Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos, hasta ahora se exhibe como un despliegue de falsedades e incompetencia. La promesa del orden que permitió a Keiko Fujimori ganar las elecciones ni siquiera asoma en el horizonte. Por el contrario, cada día trae su cargamento de medidas desconcertantes o deprimentes. En todo caso, nada que haga pensar que esto se encamina a una situación controlada como la ofrecida.
La policía del general Arriola no ha cambiado en nada. Más bien parece haber empeorado, lo que se traduce en el abandono de los ciudadanos a su suerte. En una entrevista concedida a La República, el politólogo Alberto Vergara explica que esta es la policía que el Gobierno quiere. No para restablecer el orden, sino para usarla como arma represiva cuando la situación, como seguramente ocurrirá en algún momento, se ponga tensa por las protestas y la desesperación de las personas abandonadas en manos de los extorsionadores y otros delincuentes.
Situación que es aprovechada por otro que se está saltando la Constitución a la garrocha: el candidato a regidor por Renovación Nacional, a quien el JNE le acaba de dar su........
