Canibalismo electoral
Se dice que la competencia es buena porque impulsa la innovación y premia la calidad. Pero cuando se trata de poder, lo que suele salir a relucir es el canibalismo. En este caso, el canibalismo electoral.
Cuando fui candidata a la personería de mi colegio, me di cuenta de que, para algunos contrincantes, lo importante no era ganar, sino impedir que yo ganara. Recuerdo que varios unificaron una candidatura y en los pasillos se escuchaba: “con tal de que no gane Jerome…”. Durante la campaña, recurrieron a típicas tácticas de destrucción del adversario: inventaron cosas sobre mí para deslegitimarme. Fueron días difíciles.
Habría entendido esa actitud si nuestras ideas hubieran sido radicalmente distintas. Pero no era así: con varios, incluso, compartíamos propuestas. La disputa no era por........
