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El mapa oculto de la primera vuelta electoral. Entre fracturas sociales y polarización política, por Javier Herrera

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17.05.2026

Cual telenovela con 100 episodios, la ONPE finalmente publicó los resultados finales al 100% de la primera vuelta de la elección presidencial 2026. Se confirmó, sin mucha sorpresa, el pase a la segunda vuelta de la candidata Keiko Fujimori. En una final, con menos suspenso que berrinches, Sánchez terminó aventajando a López Aliaga por tan solo 21,210 votos, dejándolo con los crespos hechos.

¿Qué sorpresas nos ha traído esta primera vuelta electoral? Una de ellas es que, contrariamente a lo sostenido por quienes defienden la tesis del fraude aduciendo que hasta los muertos votan, en el Perú hasta un muerto puede ganarle en votos a un candidato vivo. Este ha sido el caso del difunto candidato Napoleón Becerra (PTE Perú), quien obtuvo más votos que Carlos Jaico (Perú Moderno), sentenciando así la muerte política de este último.

El primer y más importante desafío luego de la segunda vuelta será, sin duda, cómo superar la crisis política y garantizar la legitimidad del próximo presidente cuando la suma del porcentaje de votos válidos obtenidos por Fujimori (17.181%) y Sánchez (12.031%) no llega ni a un tercio de los votos válidos. Ello nos dice dos cosas: lo primero, que dos de cada tres electores no votó por ninguno de los dos candidatos que disputarán la presidencia. Ello tendrá un impacto sobre la legitimidad del próximo gobierno, a menos que se logren consensos multipartidarios mínimos sobre las tareas urgentes.

Los temas de una agenda común son conocidos: la seguridad ciudadana, la pobreza urbana y rural, la seguridad alimentaria, la calidad de la educación, las políticas de generación de empleo adecuado y la protección social. La gestión macroeconómica deberá enfrentar la inflación provocada por el alza del petróleo y sus derivados, mitigando su impacto sobre la........

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