Perú del Norte Vs. Perú del Sur. ¿Cuál merece quedarse con el cebiche?, por Marco Avilés
Por Marco Avilés. Periodista. Profesor en Mount Holyoke College y Doctor por la Universidad de Pensilvania
Entre los brotes de desinhibida imaginación que nos regaló la segunda vuelta electoral, destaca la idea –medio en broma, medio en serio– de que el país debería dividirse en un Perú del Norte y un Perú del Sur. '¿Y si hacemos como en Corea?', le pregunta una mujer a su audiencia de Instagram, y no habla de K-pop sino de la división de ese país asiático, a mitad del siglo pasado, tras una guerra civil que mató a 3.5 millones de personas. En este presente apresurado, sobra tiempo para postear, pero no para entender cómo suceden las cosas. '¿Crees que Perú estaría mejor dividido?', concluye el post con frescura, invitando a la sana reflexión.
Comentada por muchos en las redes, la hipotética separación geopolítica del Perú en dos Estados es una respuesta a la aparente separación ideológica del electorado en ritmo de Guerra Fría: el del norte del Perú sería capitalista; el del sur, comunista. ¿Por qué no formalizarlo?
En ese futuro posible, dicen los comentarios, el Perú del Norte podría perfectamente ser un paraíso artificial, a lo Dubai; lo gobernaría gente bella, a lo Dinamarca; y los indios y cholos y negros y todo tipo de diversidades (menos las demoníacas LGTBIQ , obvio) acatarían dócilmente su lugar: trabajarían felices 16 horas al día, aplaudirían las leyes procrimen y no tendrían necesidad de votar porque sabrían que es más productivo delegar este tipo de decisiones al Congreso.
Como comentó otra persona en redes, el Perú del Norte se convertiría en un hub continental de tecnología y agricultura sofisticada,........
