La droga, detrás de demasiadas cosas
Galicia conoce demasiado bien las consecuencias del narcotráfico. Hubo un tiempo, no tan lejano, en el que determinadas zonas de nuestra comunidad aparecían asociadas a los grandes alijos de droga, a organizaciones criminales capaces de mover enormes cantidades de dinero y, sobre todo, a una generación que sufrió las consecuencias devastadoras de la heroína. Con los años cambiaron las sustancias, los métodos y el perfil de los consumidores, pero el problema nunca desapareció.
Los datos publicados estos días por La Región vuelven a encender algunas luces de alarma. Durante 2025 fueron intervenidas en Galicia 9,3 toneladas de cocaína, un 386% más que el año anterior. Nuestra comunidad concentró el 12,1% de toda la cocaína decomisada en España, precisamente en un año en el que las incautaciones descendieron considerablemente en el conjunto del país. A Coruña acumuló cerca del 70% de las aprehensiones gallegas. Las cifras recuerdan que Galicia continúa ocupando un lugar destacado en las rutas internacionales del narcotráfico.
Pero detrás de esas toneladas hay algo más que organizaciones criminales, narcolanchas, contenedores u operaciones policiales. Para que alguien venda tiene que haber alguien dispuesto a comprar. Y la droga que........
