Dardo
Solo el nombre ya genera miedo, Phyllobates terribilis y su color amarillo intenso es una advertencia para sus posibles depredadores. El veneno de la rana dorada, endémica de Colombia y Ecuador, era conocido por los indígenas de la zona que lo aplicaban en sus flechas y también por los servicios secretos rusos, que han utilizado la epibatidina, 200 veces más potente que la morfina, para asesinar a Alexei Navalni según ha confirmado un estudio de laboratorio que encontró la presencia de la toxina en el cuerpo del disidente ruso. La utilización de venenos químicos o radiactivos es una práctica habitual de los espías rusos para quitarse de en medio a sus enemigos.
A Navalni intentaron cargárselo con el agente nervioso Novitchok y sobrevivió, pero no tuvo la misma suerte el exespía Alexander Litvinenko, asesinado con Polonio-210. Las autoridades rusas dijeron que Navalni había muerto de repente. Los síntomas que presentó antes de caer fulminado son los que causa el veneno de la rana dardo.
