Zapatos y vestidos
Ya en otra ocasión escribí sobre los 3.000 pares de zapatos de Imelda Marcos. Pero Imelda no fue la única que atesoraba riqueza. Casi todo el mundo atesora según las circunstancias y el contexto en el que se desarrolla su vida. Unos “por si acaso”, otros porque puede sacar de penas un día, y muchos por el sentimiento de seguridad. Claro que también los hay por el simple placer de tener. Lo cierto es que a veces no es cuestión de tierras, de inmuebles, de bienes varios, que también, pero que al fin pueden prestar una función nada despreciable y que, en un momento dado, antes o después, de una manera u otra pueden........
