Sois unos vagos
Han vuelto al candelero unas declaraciones del canciller alemán, Friedrich Merz, en las que acusaba a los trabajadores alemanes poco menos que de vagos. Las declaraciones no son nuevas, son del pasado febrero, pero se han rescatado ahora que en Alemania discuten la prolongación de la jornada laboral. Vino a decir el canciller, al volver de un viaje a China, que no se puede mantener la prosperidad trabajando cuatro días por semana. Se equivoca. Y se equivoca mucho.
El problema de Europa no es que trabajemos poco. El problema es que producimos poco, que no es lo mismo. La productividad por hora no se arregla alargando la jornada. Se arregla invirtiendo más y mejor, y dejando de castigar precisamente la inversión que eleva la productividad por trabajador. Merz confunde horas trabajadas con productividad. Una economía puede trabajar muchas horas y seguir siendo pobre. Y otra puede trabajar menos horas y generar muchísimo valor por cada una de ellas. La productividad depende de cuánto capital, cuánta tecnología, cuánta energía barata, cuánta automatización y cuánta organización eficiente tienes detrás de cada trabajador. Esa es la clave. No el sermón moral sobre el esfuerzo.
El error es todavía más claro cuando........
