La Unesco ante la Ribeira Sacra
Hace escasamente tres días, y por este mismo medio, Daniel Canal y Brais Iglesias nos anticipaban el difícil trance que se le avecina a la Ribeira Sacra en su tentativa por convertirse en Patrimonio Mundial de la Unesco. Un proceso a todas luces siempre complejo para cualquier candidatura al galardón, pero que en esta ocasión cuenta con la dificultad añadida de sumar un pronunciamiento desfavorable por parte de los evaluadores acreditados. Tengo que reconocer que el titular de La Región del pasado sábado me impactó sobremanera, “La Ribeira Sacra ante la Unesco: su futuro está en manos de 21 naciones”, y generó en mi la angustia propia de cualquier estudiante que en días como hoy pugne por acceder a la carrera universitaria de sus sueños. Pero, con la misma desazón, afloró en mi ánimo el pragmatismo de quien acumula cicatrices heredadas de múltiples contiendas (dicho sea de paso, la mayoría perdidas) y es consciente del inexorable fluir de la existencia y, por tanto, de que hay vida más allá de cualquier contratiempo, incluida la eventual frustración por el fracaso en el intento de alcanzar un........
