Turismo de convento y batalla
Habíamos quedado en reunirnos en nuestro garito favorito al terminar el cruel agosto. Estamos todos. Solo falta Ana, nuestra única tertuliana. El barman nos recibe cálidamente y, espléndido, dice: “A la primera ronda invita la casa, y estense calmaditos, que algunos días se ponen en pie de guerra”.
Hay risas. El psiquiatra interviene: “Razón tienes, nos olvidamos de que conversar, dialogar, no es un combate sino un ejercicio de crecimiento. Aunque la nuestra sea una lucha contra la claudicación. Y por ser auténticos”.
Entra el abogado: “Siempre estamos con lo de auténticos, ¿qué es para ti ser auténtico?” El psiquiatra responde: “Pues el clásico dice que es la verdad de uno mismo”.
Ahora el músico: “Prohibido hablar de la corrupción”. Inevitablemente entro yo: “Lo he escrito alguna vez y no está de más recordarlo. Me lo dijo aquel cantante, Javier Krahe: lo........
