La hora del cuerpo a cuerpo
Hay que aprovechar, que por fin estos días se puede uno vestir con la bandera española sin ser sospechoso de no sé qué bobadas, en este bendito país donde, como dijo tiempo atrás mi compadre Javier Quero –y se equivocaba- “no cabe un tonto más”. Claro que cabe. En medio de la explosión de banderas, bufandas y pulseras –“es por la Selección, no por facha”, dicen los más tontos de todos- alrededor de ciudadanos anónimos, encontramos a Aitana, Penélope Cruz, Rosalía, los Beckham, o Sergio Ramos, apoyando a España y vistiéndose con los colores de la rojigualda. También Javier Bardem fue a ver a la Selección, pero, tras vestirse en el estadio con la camiseta de los colores de la nación, se vio obligado a publicar un mensaje en sus redes sociales justificando que, en realidad, lo hizo porque apoya una España “plural y progresista”. Hay algo insoportablemente cansino en los complejos de cierta izquierda española, incapaz de comprender que los símbolos nacionales son, eso, nacionales, es decir, de todos, y........
