Es usted muy gracioso, es usted muy ingeniosa
Una de las sensaciones más desconcertantes de la vida es cuando te encuentras con alguien a quien solías conocer y, de pronto, no lo conoces. Por razones de cultura femenina, me pasa más con las chicas, más propensas a los cambios de estilo y peluquería, que con los chicos, por lo general menos sofisticados. Esta semana el mal trago lo ha pasado Isabel Preysler, cuando se encontró frente a frente con Pilar Rubio, a quien notó tan cambiada que le salió del alma un “¿quién eres?” cuando la presentadora se acercó a darle dos besos en la Mercedes Benz Fashion Week Madrid. La tensión duró segundos que fueron eternos, hasta que decidió identificarse con un espontáneo “¡soy Pilar Rubio!”. A lo que la Presyler contestó con un “¡Ay, Pilar!”, y repetidas muestras de cariño y complicidad, en un clásico ejercicio de compensación después de la pifia. Es una ventaja que tienen los más famosos, que están de vuelta de los contratiempos de la intensa vida social. Yo habría excavado un agujero, y habría enterrado el cráneo bajo tierra durante al menos los tres próximos........
