Voces nuevas en las Cortes
La política española está hoy dominada por los extremos. Lo que salga de las elecciones será previsiblemente un frente de izquierda-izquierda versus otro de derecha-derecha, una batalla en parte dominada por los más “duros” en sus planteamientos. Por primera vez desde el inicio de la Transición, no concurre a las elecciones una formación sólida de centro capaz, al menos en teoría, de plantear pactos de centro-derecha o de centro-izquierda que moderasen el iracundo mapa político de nuestro país.
Escribo esto porque también es la primera vez, creo, que, faltando poco más de un mes para la jornada electoral, el mapa partidario no está cerrado. Ahí están los balbuceantes intentos de consolidación de una izquierda-a-la-izquierda del PSOE y la presentación, excesivamente tardía a mi entender, de una nueva formación, Democracia 21, que tiene un vago carácter centrista y se presenta como heredera remota de la malhadada Ciudadanos.
El centro político, que siempre ha aparecido muy beneficiado en las preferencias de los electores según las encuestas, ha tenido mala suerte y........
