Maricarmen
Maricarmen, la anciana desahuciada cuya historia ha dado la vuelta al mundo, o la individualización del sufrimiento televisado. No es lo mismo ver el hundimiento de una patera que la personalización del niño superviviente cuando, ya acogido en los servicios sociales, habla de su hambre y del cable que Dios no quiso echar un cabe a sus padres desaparecidos en el naufragio.
¿Cuántas criaturas anónimas habrán quedado en el camino hacia donde el hambre los llevaba? Cientos, miles, mejor no saberlo, si queremos dormir en paz. Pero no los pasaron individualmente por los telediarios a la hora de comer para tocar fibras sensibles en los mundos del bienestar.
No se trata de minimizar el caso de Maricarmen sino de prevenirse........
